
Indicaciones para acudir al osteópata
I. Para pacientes adultos:
1) Ortopedia:
-
alteraciones de la postura (escoliosis);
-
dolor en diferentes segmentos de la columna vertebral (cervical, torácica, lumbosacra);
-
hernias discales.
2) Neurología:
-
dolores de cabeza;
-
pérdida de memoria, deterioro de la actividad mental;
-
mareos;
-
enfermedades de los nervios periféricos;
-
distonía vegetovascular;
-
insuficiencia vertebrobasilar (IVB);
-
secuelas de neuroinfecciones;
-
entumecimiento de las extremidades.
3) Rehabilitación:
-
de las secuelas de lesiones (por ejemplo: fracturas, esguinces, conmociones cerebrales);
-
tras diversas enfermedades y operaciones.
4) Patología otorrinolaringológica:
-
resfriados frecuentes;
-
rinitis crónica;
-
sinusitis;
-
otitis;
-
pérdida de audición.
5) Gastroenterología:
-
ardor de estómago;
-
eructos;
-
dolores abdominales;
-
estreñimiento;
-
sensación de pesadez en el estómago después de comer;
-
síndrome del intestino irritable.
6) Urología:
-
trastornos de la micción: ganas frecuentes y/o imperiosas de orinar, incontinencia de esfuerzo;
-
cistitis recurrente.
7) En mujeres:
-
menstruaciones abundantes y/o dolorosas;
-
varices en las extremidades inferiores;
-
prolapso de órganos internos.
8) En los hombres:
-
disminución de la potencia sexual, deterioro de la erección;
-
dolor en la zona perineal.
II. Para bebés:
-
consecuencias de traumatismos perinatales;
-
retraso en el desarrollo psicomotor;
-
hipo-/hipertono muscular, asimetría en el tono muscular;
-
trastornos del sueño;
-
displasia de cadera;
-
falta de apetito, aumento de peso insuficiente o tendencia al sobrepeso;
-
vómitos frecuentes durante o después de la alimentación;
-
parto por cesárea;
-
el niño está inquieto, a menudo es caprichoso;
-
alteraciones de la oclusión;
-
dificultades para succionar el pecho;
-
estrabismo;
-
cólicos;
-
asimetría del cráneo y del rostro;
-
lengua constantemente fuera;
-
torcecero;
-
hidrocefalia;
-
el niño se golpea a menudo la cabeza, la frente o la oreja;
-
estreñimiento frecuente;
-
pie zambo;
-
hernia umbilical (excepto la congénita).
III. Para niños mayores de un año:
-
alteraciones de la postura (escoliosis);
-
dolores de cabeza;
-
trastorno por déficit de atención e hiperactividad;
-
dislexia;
-
dolores en las extremidades inferiores;
-
patologías otorrinolaringológicas;
-
retraso en el desarrollo psicomotor;
-
problemas de visión: miopía, estrabismo;
-
pie plano;
-
enfermedades respiratorias frecuentes;
-
enuresis (incontinencia urinaria) (si no hay una patología congénita del sacro);
-
rehabilitación tras enfermedades, operaciones o lesiones;
-
marcha inestable, marcha vacilante, tendencia a caídas frecuentes;
-
caminar de puntillas.
IV. Para mujeres embarazadas:
-
dolores de cabeza;
-
dolores en el cuello, los hombros y la zona lumbar;
-
fatiga, cambios de humor, irritabilidad;
-
náuseas, acidez estomacal, estreñimiento;
-
sensación de tirantez en la parte inferior del abdomen, aumento del tono uterino;
-
presentación podálica del feto.
V. Para las mamás primerizas:
-
alteraciones de la postura aparecidas tras el parto;
-
varices;
-
prolapso de órganos internos;
-
dolor de espalda, anestesia epidural o espinal durante el parto;
-
trastornos de la micción;
-
parto por cesárea.
Se consideran contraindicaciones para acudir al osteópata aquellas afecciones que requieren atención médica especializada de urgencia (por ejemplo: enfermedades infecciosas agudas, trastornos mentales en fase de agravamiento, afecciones quirúrgicas agudas, hemorragias agudas).
